La Frase: "Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres". Pedro Casaldáliga

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viernes, 20 de julio de 2012

Tomar la calle: no hay alternativa

CABREO
    
     A los salvadores de la patria, tan demócratas cada cuatro años, les molesta que los ciudadanos de a pie tomemos las calles en manifestaciones de protesta contra la liquidación del estado del estar (atrás quedó lo de bien; tampoco quieren dejarnos ser).

     Los que se creen dueños del cortijo, acérrimos defensores del pueblo llano cada vez que están en la oposición, no comprenden que no tenemos alternativa, que nos disgusta profundamente tomar esta medida (pero nuestra responsabilidad y nuestro amor por España nos obliga a ello), que no queda una gota de paciencia en el arca de nuestras almas para aguantar más reformas estructurales, más variaciones del tipo general impositivo, más detraimientos de pagas extra, más equitativos ajustes del IRPF, más mejoras de la sanidad y la educación reduciendo fondos, empleados y medios.

     Para explicárselo en su mismo lenguaje, los señoritos del rodillo y cierra España (pero abre la puerta a Alemania, Pepe, y, cómo no, a la Banquia), no han entendido nada si no se han dado cuenta, ofuscados como están con la tijera, que las manifestaciones ciudadanas contra los recortes no persiguen otra cosa que aplaudir, apoyar y exigir el aumento de estos, no vaya a ser que nos quedemos cortos.

     En fin, los del atado y bien atado, tan sinceros en sus mentiras, tan constantes en el despropósito, ¿no comprenden que entre dos males (o, para que lo entiendan sus señorías, entre un mal y un mal peor), hay que elegir el menor de ellos? Tengan por seguro que las manifestaciones lo son, pero si siguen jugando con nosotros quizás nos obliguen al mal mayor -y a aumentar sus males-. Harían bien en evitarlo: somos muchos más, estamos cabreados y, además, tenemos razón.

     Luego vendrán las lamentaciones, la herencia, y lo que más les gusta: el día de la victoria.

domingo, 27 de mayo de 2012

Ya están aquí (otra vez)

POESÍA

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
            Mario Benedetti

Vienen / pero no lentos
llegan a toda prisa
quieren recuperar años perdidos
descuidos tales como democracia
y libertad / y sueños / y futuro.

Vienen / están lanzados
no hay quien los frene
somos demasiados
y demasiado tontos y apacibles.
Somos pequeños
¿para qué negarlo?
nos conformamos
con una caña / el Barça / una mirada
furtivamente y muy de vez en cuando
de esa mujer que encima no nos ama.

Vienen y están crecidos
fieles a su doctrina
llegan con la lección bien aprendida
van sin careta ya / con estandartes
si los vieran sus padres
qué orgullosos
–piensan-
Fuente: http://www.freepik.es/
se sentirían.

Vienen y no son pocos
están por todas partes
en los semáforos
los ascensores
en cada habitación
                       con más de cuatro.

Vienen con diccionario
y con palabras huecas y solemnes:
déficit / confianza / democracia
competitividad / deuda / mercados.

Vienen con las tijeras
y con cristales rotos / con punzones
con jirones del alma
con codicia
en suma con cualquier
                            clase de objeto
que corte y que repita
la acción múltiples veces
(para salvaguardar lo ya existente
nos aseguran siempre con sonrisa).

Vienen con alarmismo
y con apocalipsis sin concilio
con temores y deudas compartidas
con mucho miedo
y muchos salvavidas.

Vienen
pero en el fondo
(todos lo saben)
nunca
se han marchado.



domingo, 15 de abril de 2012

Crédito vitalicio

RELATO

Mi situación era desesperada. El director del banco, sin duda conocedor de mis penurias, me citó a las nueve y media en su despacho. Presumo de ser hombre metódico, pero ante el crédito astronómico que se me ofrecía, admito que el deseo y la fantasía se antepusieron a la razón. La hipnótica mirada del director me hechizó hasta el punto de considerar como lo más normal del mundo el socio que lo respaldaba y el único aval que se me exigía. Firmé sin oponer resistencia.

Salí del banco pletórico, seguro de haber metido un gol por la escuadra a un gran cancerbero, pero toda victoria es efímera. Mientras reflexionaba sobre la frase sabe más el diablo por viejo que por diablo, me dije que si desconocía mi secreto, sin duda el banco tendría asesores capaces de hacérselo ver, y tal unión de fuerzas me pareció auténticamente demoniaca.

         Sí, ciertamente han de saber lo que yo consideraba mi gran triunfo: que no tengo alma. No quiero ni pensar la de recortes que harán por mi culpa cuando finjan que lo descubren.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Aprende a recortar con la crisis. Hoy: educación (pública, por supuesto).

            Corren malos tiempos para la educación. No se trata sólo (esta palabra y la rendición de la RAE son un buen ejemplo) de que el conductor del autobús no nos devuelva los buenos días, o de que algunos camareros nos perdonen la vida en cada café. Resulta ahora que nuestros gobernantes, esos adictos al tijeretazo (sin duda, algún trauma causado, precisamente, en su educación infantil), han descubierto la cartulina multicolor de la educación; ocurre, como tantas otras veces, que han mostrado su predilección por un único color: el de la pública.
            La comunidad autónoma de Madrid se ha puesto a la cabeza de los recortes, pero sin duda se le unirán muchas más. Ya saben que estamos en crisis: hay que ahorrar. Este argumento queda rebatido, sin embargo, por las cifras. En Madrid, contratando a miles de profesores menos, pretenden ahorrar 80 millones de euros. Estupendo, si no fuera porque se gastan 90 millones de euros en exenciones fiscales a los papás que llevan a sus hijos a la privada. ¿Dónde está el ahorro? En los de siempre, cómo no.
            La cosa no sería tan grave si no tuvieran la desfachatez, por un lado, de asegurar, que “no hay recorte ninguno en la educación pública”, y, por otro, de denigrar a la profesión docente ante la opinión pública, con afirmaciones, calculadamente manipuladas, como que “un docente pasará de trabajar 18 a 20 horas”, cuando ese será el aumento de horas lectivas. Los docentes seguirán trabajando (oficialmente, sin duda trabajan muchas más) las mismas horas: 37 y media. Lo que se verá mermado será sin duda la calidad de la enseñanza: a más horas de clase, menos horas para tutorías, coordinación, orientación, desdoble. ¿Es que estas labores no son importantes? ¿Es esta la excelencia educativa que persigue Esperanza Aguirre? Recordemos que hasta hace bien poco, esta señora defendía que era necesario aumentar la autoridad del profesorado; con manipulaciones como las suyas (“20 horas es menos de lo que trabajan la mayoría de los madrileños”), desde luego, lo está consiguiendo.

Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid
Fuente: elpais.es
            Duele ver, una vez más, la lamentable labor ¿informativa? de la mayoría (no todos) de los medios de comunicación, haciéndole el trabajo al señor feudal, presentando el conflicto como una simple rabieta de una clase privilegiada por tener que trabajar dos horas más (insisto, trabajará las mismas). Apenas se escucha nada, por ejemplo, de que un profesor de Lengua podrá dar clase de Geografía, o viceversa, ya que se consideran “materias afines”. ¿Es esto una educación de calidad?
            Resulta patético que la clase política (ya digo, vendrán otros), que ha sido incapaz en los últimos treinta años de ponerse de acuerdo en hacer una ley seria, duradera y razonable de educación, cargue ahora las tintas contra el profesorado. No sería malo que los mercados exigieran tal medida: en cuatro días la veríamos plasmada en nuestra Constitución. De otra manera, no hay forma. Ni siquiera en algo tan específico del momento histórico en que se aprobó (y anacrónico totalmente hoy día) como la subvención por parte del estado de centros privados de enseñanza.
        Sin duda la enseñanza privada (y señaladamente, sus docentes) es muy respetable. Menos lo es que sea financiada con dinero público. Está por demostrar, además, que la enseñanza privada forme ciudadanos superiores al resto: la mayoría de nuestros políticos fueron educados en ella.
           
Unas tijeras
Fuente: ITE

jueves, 1 de septiembre de 2011

Aprende a recortar con la crisis. Hoy: el déficit, ensayo general: Cospedal y Castilla-La Mancha

        No han podido esperar a reformar la Constitución; se lo pedía el cuerpo. Para aquellos que no capten la relación entre limitar el déficit y recortar derechos sociales, que le echen un vistazo al plan de ajuste de Dolores de Cospedal, esa austera trabajadora que apenas cobra 220.000 euros anuales, y sólo tiene tres trabajos remunerados (Senadora, Presidenta de Castilla-La Mancha, Secretaria General del Partido Popular). Ha sido el primero, pero llegarán más, por ambos bandos (?).

        La relación es clara: la única forma que esta gente conoce (entiéndase por esta gente la de cualquier partido político constitucionalista) de reducir el déficit es recortar gastos. Se olvidan de que existe otra fórmula: aumentar los ingresos. Pero, ¿de verdad queremos molestar a las rentas superiores, a las grandes empresas y a la banca? ¿Es justo que esos bienhechores desinteresados paguen la cuenta de la juerga que nos hemos corrido los currantes? Si hemos llegado a esta crisis, ha sido porque usted ha querido comprarse ese piso tan molón, en lugar de seguir con su cómodo alquiler, o yo me he ido de vacaciones a Mónaco (encima, poniéndolo todo al rojo), y no porque esos señores, muy lícitamente, sin duda, hayan querido tener más beneficios que el año pasado y menos que el siguiente y, por supuesto, tributar el menor impuesto posible.

        Y conste que no digo que todos los recortes de la señora Dolores (si alguna vez hubo en el mundo un nombre apropiado fue este) sean malos. Una de sus primeras decisiones nada más asumir la Presidencia, un recorte de +4000 euros en el sueldo de seis jefes de gabinete de la Junta de Castilla-La Mancha, merece todo mi respeto.

Y luego están los recortes recortes: la supresión de puestos de trabajo. Especialmente de ciertos especímenes: chóferes (esos fitipaldis), secretari@s (al final, no guardan ni un secreto), personal eventual (menudos vividores: ahora trabajo, ahora no). Y así es, por otra parte, como el Estado puede ayudar activamente a reducir el paro: mandando a gente a la puta calle. Si usted no entiende este sencillo razonamiento, ¿cómo pretende que haya un referéndum para cambiar la Constitución y que le den voto? Admítalo y sea feliz: demasiado complicado para nosotros, que se ocupen ellos.


Pero mis favoritos son los recortes en dos campos: sanidad y educación. ¿No está cansado de pagarle el colegio a los cuatro hijos del vecino? ¿No le molesta costear con sus impuestos la operación de su peor enemigo? Pues ellos también (y al decir ellos me refiero nuevamente a los constitucionalistas o, más poéticamente, a los hijos de… los padres de la Constitución).

Hay que ser muy idiota para no darse cuenta de que un plan llamado "racionalización de las infraestructuras e instalaciones sanitarias”, y cuyo principal ingrediente (que nos cuenten) es contar con 400 millones menos de presupuesto, tiene por fuerza que mejorar los servicios sanitarios de Castilla-La Mancha.

        Y la guinda para el final: el problema de nuestra Sistema Educativo no es que en treinta años los dos principales partidos políticos hayan sido incapaces de consensuar una ley de educación (señora Merkel, bitte, eche una mano), sino que los profesores trabajan poco, tienen muchas vacaciones y pocos alumnos. Y eso hay que cambiarlo. En mis tiempos éramos 40 alumnos en clase, e hice un montón de amiguitos. Sería un orgullo que mi hijo tuviera la misma suerte, o incluso más. Un padre siempre quiere lo mejor para sus hijos y, desde luego, por los padres de la patria no va a quedar. Al tiempo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La gran comedia

Que sí, que es todo una comedia. Pero mala, con un guión plano y repetitivo, y sin apenas atrezo (¡fuera caretas!), que hay que ahorrar por si las crisis. Alto y clarito: a cara descubierta. Pero una comedia inversa, loca, en la que los comediantes no buscan la carcajada del público, sino que son ellos los que se ríen del respetable (al que cada vez respetan menos).

María Dolores de Cospedal, esa infatigable trabajadora (Secretaria General del Partido Popular, Presidenta de Castilla-La Mancha, Senadora; cada uno de los cargos, por supuesto, a dedicación plena), después de batir el récord Guiness de repetir la palabra austeridad en una semana -la subsiguiente a ganar las elecciones autonómicas-, llega al poder y sube el sueldo una media de 4.000 euros a seis Jefes de Gabinete de la Junta de Castilla-La Mancha.

José Ramón Bauzá, flamante Presidente de las Islas Baleares y, a lo que parece, fino humorista, asegura el 26 de julio, cámara en frente (cito textualmente para que tenga más gracia), que “las Comunidades Autónomas tienen que ajustarse el cinturón como las empresas y las familias, y vivir como toca y no como nuevos ricos, por encima de sus posibilidades”. Se trata de un chiste en dos tiempos (esto es comedia de altos vuelos), porque previamente, en el Boletín Oficial de las Islas Baleares del 23 de junio, se publicaba una subida del sueldo de entre 4.000 y 6.000 euros a cinco miembros del Gabinete de la Presidencia. Ya sé que soy un malpensado, y bien pudiera concedérsele que, al ser nuevo a los mandos, tarde un mes en colocarse el cinturón.

Fuente: ITE Ilustración: Blanca Helga de Miguel Rubio

Alfredo Pérez Rubalcaba, mago con chistera y templanza, y médico de laboratorio en sus ratos libres, asegura que tiene las recetas para acabar con la crisis.  También va a ser mala suerte; con lo inteligente, válido (tilde a discreción) y brillante que es este hombre, ya podía haberse dedicado a trabajar en ello un poquito antes. Eso sí, dicen que corre los cien metros que se las pela, pero después de haber corrido la maratón, no sé yo si no será mucho tute; igual llega un poco agotado a la meta, y hasta uno que solo sabe ir en marcha, o a la pata coja, ya está allí cuando llegue, mire usted.

Esperamos que esas recetas para acabar con la crisis no las tenga que recoger Alfredo en Cataluña. Allí, para paliar el descontento de las masas ante la supresión del impuesto de sucesiones (que solo pagaban las grandes fortunas), el recién elegido Govern se ha visto obligado a recortar entre el 10% y el 20% del gasto sanitario, llegando incluso a cerrarse numerosos servicios de urgencias. No será tan urgente la salud del populacho como entrar en el Parlamento, esa casa sagrada de la democracia y la decencia, para lo que no faltan helicópteros.

El presidente de EEUU, Barack Obama, supuestamente uno de los hombres más poderosos del mundo, que se cansó de prometer en su campaña que iba a cerrar la prisión de Guantánamo (esa imborrable mancha de violación de derechos e izquierdos humanos), ha sido incapaz, en dos años y medio, de lograr su original propósito. El hecho resulta aún más desalentador si recordamos que hasta José Luis Rodríguez Zapatero, claramente uno de los hombre menos poderosos del mundo y, casi me atrevería a decir, de España, fue capaz de cumplir su promesa electoral (y en un tiempo récord) de retirar las tropas españolas de Irak.

            Así podríamos seguir ad infinitum, y es claro que estos párrafos pueden perfectamente cambiarse por otros treinta o cuarenta de semejante corte (cada semana), pero ya basta de risas por hoy, no vaya a ser que se nos mueran en plena representación.

            Una comedia, sí, pero como la mayoría de las de hoy en día en el cine, sin pizca de gracia. (Al menos, claro está, para el público).

domingo, 19 de junio de 2011

¿Por qué lo llaman reformas cuando quieren decir recortes?

La perversión de los políticos no tiene límites; tampoco en el lenguaje. Ahora, con toda la naturalidad del mundo, parecen haberse puesto de acuerdo para aplicarle, tácitamente, al vocablo reforma el significado de la palabra recorte. Mucha fiesta E para celebrar el español (otro ejemplo de perversión: llaman así al castellano), mucha exigencia de la importancia del idioma en la educación, pero luego nos vuelven locos (o bien, teoría nada descartable, nos toman por imbéciles).
Cuando uno habla de hacer reformas en su casa es para mejorarla: no quita una habitación o un baño para dárselo a un banco o al propietario del edificio. Tal es, sin embargo, el tipo de reformas –en la economía, en el mercado de trabajo, bla bla bla bla- que nos proponen con toda naturalidad. Y se quedan tan anchos.
A veces es mejor no conocer las razones de una opinión; es más fácil la coincidencia. No para de escucharse la necesidad de que Zapatero dimita. Es difícil no estar de acuerdo. Pero luego viene la segunda parte: ha de dimitir porque no ha hecho suficientes reformas; se necesitan más. Y entonces llegan la disconformidad, el terror y, ¿por qué no decirlo?, la duda.
Acaban de aprobarse los presupuestos catalanes. Ha habido numerosos recortes en educación y sanidad, entre otros campos. Ninguno de ellos venía en los programas políticos de los candidatos como tales pero, a buen seguro, venían un montón de reformas para mejorar nuestro bienestar; otra cosa es que, desde nuestra ignorancia, seamos incapaces de identificar estos recortes con aquellas reformas. Tal engaño al ciudadano no debe ser considerado por el Muy Honorable Señor Artur Mas, elegido hace apenas medio año, como ejemplo de traspasar las líneas rojas de la decencia: hace mucho que estas quedaron atrás; además, es la ventaja de viajar en helicóptero: las líneas rojas no se sobrepasan, se sobrevuelan.
          Al final, la culpa será de los profesores, a quienes, por lo visto, no se les viene exigiendo demasiado y que, a pesar de la estabilidad legislativa y el buen hacer de los gobernantes en materia educativa, son incapaces de hacer entender a sus alumnos algo tan sencillo como que cuando se dice reforma (innovación para mejorar en algo), se está diciendo recorte (recortar: hacer más pequeño). Un buen MIR, según Rubalcaba, es lo que le hace falta al profesorado. Seguro que él, como casi todos sus colegas, no piensa en un MIR para políticos: la mayoría lleva tantos años que, probablemente, les convalidarían.