La Frase: "Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres". Pedro Casaldáliga

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lunes, 12 de marzo de 2012

Coplas a la llegada de Mariano (Homenaje a Jorge Manrique)

Para celebrar su post número 50, El Ojo del Cocodrilo, a través de un médium y un cuartum, ha tratado de ponerse en contacto con el espíritu de Jorge Manrique para entrevistarlo. Sin embargo, debido sin duda al poco alcance del médium, sólo hemos dado con un vulgar imitador, probablemente muerto hace no más de una semana. No obstante, y dado que no tenemos otra cosa, publicamos lo que nos ha transmitido.

POESÍA
COPLAS A LA LLEGADA DE MARIANO

Sepa la izquierda dormida
recapacite y despierte
sopesando
cómo se gana y se olvida
cómo se pierde tan fuerte
derechando.
Cuán funesto ZP
cómo después de tomado
deja ardor.
Cómo aprovecha el PP
y se presenta de alado
y salvador.

Nuestros votos son vacíos
y nada pueden llenar
manda el mercado
y para evitarnos líos
casi mejor que votar
es ser botado.
Aquí aquestos Santanderes
estos Botines y Ratos
triunfadores
seguirán con sus placeres
sus sueldos y sus Zapatos
pateadores.

Si este mundo es el camino
para el otro / ya es putada
ya es andar.
Y hay que ser bastante fino
para no faciendo nada
gobernar.
Pagamos cuando nacemos
curramos mientras vivimos
y cobramos
si hay suerte / por lo que hacemos
pero nunca conseguimos
jubilanos.

Este país de pandereta
de forofos y opereta
tan cambiante
se volcó hacia la derecha
y una vez que abrió la brecha
dióse al plante.
Pues bien estamos jodidos
dijímosllos los de abajo
Ilustradora: Mar Sáez.
¡vaya horma!
Contestáronnos crecidos:
amén de que no hay trabajo
hay Reforma.

Estos patrios salvadores
que anunciaban ser tan serios
en ministros
te meten a un Lehman Brothers
en Economía y Misterios
¡son muy listos!
Y en educación que es cosa
que se trastoca alevosa
hay que ver:
nos ponen a un tertuliano
que ya nos tiene hasta el ano
un tal Wert.

¿Qué fue de la confianza
que inspiraba el gran Mariano
hasta al diablo?
De su letra hacemos chanza
pero ganan a su mano
sus vocablos.
De los Pons y sus pispases
¿Cuántos empleos nacieron?
¿Dónde andan?
Nos dixeron tantas frases
tantas cosas prometieron…
Se demandan.

¿Dónde están los tan sinceros
que arreglaban con solvencia
esta crisis?
Sólo saben poner peros
y quejarse de la herencia
como tisis.
Aseguran que no mienten
son solidarios, atentos
competentes:
si te descuidas te meten
en la máquina del tiempo
al diecinueve.

Estos políticos tristes
a derecha y a derecha
que tenemos
no saben ni que no existen
y que el mercado abre brecha
¡vamos buenos!
De los de arriba y de abajo
trata el partido me temo
que perdemos:
los de arriba dan trabajo
y como esclavitos memos
lo facemos.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Liberalismo constitucional (Ahora quieren ser legales)

La desvergüenza de nuestros líderes políticos no tiene límites. Tantos años vendiéndonos la moto de que la Constitución no se podía cambiar a la ligera, de que eso requería tiempo, plazos, reflexión, consenso. Oiga, pues ahora resulta que no, que cuando se trata de recortar derechos a los de siempre y hacerle caso a papá mercado, en un mes está todo listo. Y no me pierdan el tiempo en referéndums, no vaya a ser que la gente (esos ignorantes que no saben lo que les conviene) digan que no y nos jodan el negocio.

Ya lo dice el adagio: cuando el PP y el PSOE se ponen de acuerdo en algo, échate a temblar. No se tratará de hacer una ley de educación coherente y duradera; no pretenderán subirnos las pensiones o fortalecer el sistema de sanidad pública; no perseguirán acabar con el terrorismo. Eso son minucias. Ahora bien, si lo que hay es que reducir el déficit público y ser los primeros de la clase (neoliberal), el patriotismo se impone a las ideologías. Ah, no, que no hace falta, que la ideología de ambos partidos es la misma: estupendo entonces. La cosa no sería tan grave si no supiéramos que la única manera que ambos entienden de reducir el déficit es reducir los derechos de la base de la pirámide, jamás de la cúspide, no vaya a ser que el faraón se enfade.


No cuesta imaginar el acuerdo. Zapatero, con su mejor sonrisa el-poder-no-me-va-a-cambiar, agasajaría a Rajoy con algunos aperitivos: reducción del IVA para artículos de primerísima necesidad como viviendas nuevas, ampliación de la edad para el contrato de formación, posibilidad de encadenar infinitamente (incluso post mórtem) contratos temporales. Y luego, el plato fuerte:

Zapatero.- Te acuerdas de aquella vez que mencionaste lo de incluir en la constitución el límite del gasto público.
Rajoy.- La verdad es que no. [Llamada de móvil]. Es decir, síhhh, síhhh, síhhh. Y lo mantengo.
Zapatero.- Pues bien, creo que tenías toda la razón.
Rajoy.- Qué me dices.
[Sus miradas se entrecuzan, y una chispa salta cuando comprenden que, aunque sin darse cuenta, siempre han estado en la misma onda]
Zapatero.- Supongo que en otro tiempo, en otras circunstancias, entre tú y yo quizás…
Rajoy.- Calla, no digas nada. Tan solo abrázame.
Zapatero.- ¡Mariano!
Rajoy.- ¡José Luis!
Zapatero.- ¡A mis brazos!
Rajoy.- ¡Por España!
Zapatero.- ¡Por los mercados!

Lo más sangrante de todo, sin embargo, es la pretendida ausencia, no sólo de referéndum (indignante), sino de cualquier tipo de debate público. Llevan años llenándose la boca (y nuestros oídos) con la Constitución votada por el pueblo, el amplio consenso, el marco de nuestras libertades, etcétera. Los medios de comunicación, tan obedientes, echan una mano con Gadafi en primer plano (donde va a parar, eso es lo que realmente interesa a los españoles), y acá Mourinho, y acullá Guardiola.

José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente que era tan de izquierdas que acabó apareciendo por el otro lado, como el comecocos, no contento con su nefasta política neoliberal (nefasta para el pueblo, se entiende) del último año y medio, pretende institucionalizarla. Es decir, que muerto el perro, no se acabará la rabia, antes bien, el nuevo cachorro, que llegará con ímpetus renovados, siempre podrá decir, cuando le regañemos: lo pone la Constitución; o exclamar, cual Bart Simpson: ¡Estaba así cuando llegué!

EPÍLOGO

El detective Marlowe descolgó el teléfono y dijo ¿diga?
Voz misteriosa.- Tengo un trabajo para usted, pero le advierto, no será fácil.
Marlowe.- Deje que eso lo decida yo, muñeca.
Voz misteriosa.- Soy un hombre, pero de acuerdo. Necesito que… Es preciso… Me gustaría que investigara si queda alguien de izquierdas en el PSOE.
[El detective Marlowe sintió un vahído, y no era hombre que se impresionara fácilmente. Dio una larga, lentísima calada al cigarrillo].
Marlowe.- Serán cien mil dólares. Más gastos.

Fuente: ITE. Ilustrador: Loren.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La gran comedia

Que sí, que es todo una comedia. Pero mala, con un guión plano y repetitivo, y sin apenas atrezo (¡fuera caretas!), que hay que ahorrar por si las crisis. Alto y clarito: a cara descubierta. Pero una comedia inversa, loca, en la que los comediantes no buscan la carcajada del público, sino que son ellos los que se ríen del respetable (al que cada vez respetan menos).

María Dolores de Cospedal, esa infatigable trabajadora (Secretaria General del Partido Popular, Presidenta de Castilla-La Mancha, Senadora; cada uno de los cargos, por supuesto, a dedicación plena), después de batir el récord Guiness de repetir la palabra austeridad en una semana -la subsiguiente a ganar las elecciones autonómicas-, llega al poder y sube el sueldo una media de 4.000 euros a seis Jefes de Gabinete de la Junta de Castilla-La Mancha.

José Ramón Bauzá, flamante Presidente de las Islas Baleares y, a lo que parece, fino humorista, asegura el 26 de julio, cámara en frente (cito textualmente para que tenga más gracia), que “las Comunidades Autónomas tienen que ajustarse el cinturón como las empresas y las familias, y vivir como toca y no como nuevos ricos, por encima de sus posibilidades”. Se trata de un chiste en dos tiempos (esto es comedia de altos vuelos), porque previamente, en el Boletín Oficial de las Islas Baleares del 23 de junio, se publicaba una subida del sueldo de entre 4.000 y 6.000 euros a cinco miembros del Gabinete de la Presidencia. Ya sé que soy un malpensado, y bien pudiera concedérsele que, al ser nuevo a los mandos, tarde un mes en colocarse el cinturón.

Fuente: ITE Ilustración: Blanca Helga de Miguel Rubio

Alfredo Pérez Rubalcaba, mago con chistera y templanza, y médico de laboratorio en sus ratos libres, asegura que tiene las recetas para acabar con la crisis.  También va a ser mala suerte; con lo inteligente, válido (tilde a discreción) y brillante que es este hombre, ya podía haberse dedicado a trabajar en ello un poquito antes. Eso sí, dicen que corre los cien metros que se las pela, pero después de haber corrido la maratón, no sé yo si no será mucho tute; igual llega un poco agotado a la meta, y hasta uno que solo sabe ir en marcha, o a la pata coja, ya está allí cuando llegue, mire usted.

Esperamos que esas recetas para acabar con la crisis no las tenga que recoger Alfredo en Cataluña. Allí, para paliar el descontento de las masas ante la supresión del impuesto de sucesiones (que solo pagaban las grandes fortunas), el recién elegido Govern se ha visto obligado a recortar entre el 10% y el 20% del gasto sanitario, llegando incluso a cerrarse numerosos servicios de urgencias. No será tan urgente la salud del populacho como entrar en el Parlamento, esa casa sagrada de la democracia y la decencia, para lo que no faltan helicópteros.

El presidente de EEUU, Barack Obama, supuestamente uno de los hombres más poderosos del mundo, que se cansó de prometer en su campaña que iba a cerrar la prisión de Guantánamo (esa imborrable mancha de violación de derechos e izquierdos humanos), ha sido incapaz, en dos años y medio, de lograr su original propósito. El hecho resulta aún más desalentador si recordamos que hasta José Luis Rodríguez Zapatero, claramente uno de los hombre menos poderosos del mundo y, casi me atrevería a decir, de España, fue capaz de cumplir su promesa electoral (y en un tiempo récord) de retirar las tropas españolas de Irak.

            Así podríamos seguir ad infinitum, y es claro que estos párrafos pueden perfectamente cambiarse por otros treinta o cuarenta de semejante corte (cada semana), pero ya basta de risas por hoy, no vaya a ser que se nos mueran en plena representación.

            Una comedia, sí, pero como la mayoría de las de hoy en día en el cine, sin pizca de gracia. (Al menos, claro está, para el público).

domingo, 19 de junio de 2011

¿Por qué lo llaman reformas cuando quieren decir recortes?

La perversión de los políticos no tiene límites; tampoco en el lenguaje. Ahora, con toda la naturalidad del mundo, parecen haberse puesto de acuerdo para aplicarle, tácitamente, al vocablo reforma el significado de la palabra recorte. Mucha fiesta E para celebrar el español (otro ejemplo de perversión: llaman así al castellano), mucha exigencia de la importancia del idioma en la educación, pero luego nos vuelven locos (o bien, teoría nada descartable, nos toman por imbéciles).
Cuando uno habla de hacer reformas en su casa es para mejorarla: no quita una habitación o un baño para dárselo a un banco o al propietario del edificio. Tal es, sin embargo, el tipo de reformas –en la economía, en el mercado de trabajo, bla bla bla bla- que nos proponen con toda naturalidad. Y se quedan tan anchos.
A veces es mejor no conocer las razones de una opinión; es más fácil la coincidencia. No para de escucharse la necesidad de que Zapatero dimita. Es difícil no estar de acuerdo. Pero luego viene la segunda parte: ha de dimitir porque no ha hecho suficientes reformas; se necesitan más. Y entonces llegan la disconformidad, el terror y, ¿por qué no decirlo?, la duda.
Acaban de aprobarse los presupuestos catalanes. Ha habido numerosos recortes en educación y sanidad, entre otros campos. Ninguno de ellos venía en los programas políticos de los candidatos como tales pero, a buen seguro, venían un montón de reformas para mejorar nuestro bienestar; otra cosa es que, desde nuestra ignorancia, seamos incapaces de identificar estos recortes con aquellas reformas. Tal engaño al ciudadano no debe ser considerado por el Muy Honorable Señor Artur Mas, elegido hace apenas medio año, como ejemplo de traspasar las líneas rojas de la decencia: hace mucho que estas quedaron atrás; además, es la ventaja de viajar en helicóptero: las líneas rojas no se sobrepasan, se sobrevuelan.
          Al final, la culpa será de los profesores, a quienes, por lo visto, no se les viene exigiendo demasiado y que, a pesar de la estabilidad legislativa y el buen hacer de los gobernantes en materia educativa, son incapaces de hacer entender a sus alumnos algo tan sencillo como que cuando se dice reforma (innovación para mejorar en algo), se está diciendo recorte (recortar: hacer más pequeño). Un buen MIR, según Rubalcaba, es lo que le hace falta al profesorado. Seguro que él, como casi todos sus colegas, no piensa en un MIR para políticos: la mayoría lleva tantos años que, probablemente, les convalidarían.

martes, 5 de abril de 2011

Sálvame la patria que tengo prisa

                A pesar de las pobres notas que los ciudadanos le otorgan en todas las encuestas, Zapatero no repetirá; ni como Presidente (ya lo sabíamos) ni como candidato (lo suponíamos). Su rival más directo tampoco aprueba, pero pretende que le convaliden sus siete años preparando las oposiciones y se le conceda ya la convocatoria de gracia.
                A los salvadores de la patria les ha entrado la prisa. Ni un día más: elecciones ya. No les mueven intereses particulares, sino nacionales: no hay país que aguante el desgobierno de saber que el Presidente no se presentará a la reelección con un año de antelación. Con dos años y dos meses lo anunció Aznar en el XIV Congreso del PP (enero de 2002), pero las circunstancias eran muy otras: aquello era ESPAÑA, y esto son 17 comunidades autónomas a la deriva.
                Es comprensible su turbación: ellos siempre han sido más de dejarlo todo atado y bien atado, no al albur de la turbamulta con sus votos. Un cuaderno azul es estabilidad, firmeza; unas urnas son intranquilidad, desasosiego.
                A los salvadores de la patria un año les parece poco: hablan de interinidad, de vacío de poder. No es de extrañar: su modelo ideal llega casi a los 40 años.
                A los salvadores de la patria un año les parece mucho: esto no aguanta, esto se rompe. Para ser los garantes de la democracia, resulta sospechoso ver como acortan los mandatos de los electores cada vez que están en la oposición. Debe ser que unos votos valen más que otros: unos te dan para gobernar cuatro años; otros sólo hasta que se toque a rebato y te expliquen (didáctica, abrumadoramente), desde todas las perspectivas –y canales- posibles, lo equivocado que estaba el que metió la papeleta en la urna: tanto, que su legitimidad empieza a ponerse en duda (¡viva la democracia!).
                Por suerte, los salvadores de la patria han acometido con éxito la hercúlea tarea de desenmascarar el verdadero rostro de nuestros malvados gobernantes: solo les interesan los votos, su partido, sus intereses. Porque ellos son todo lo contrario, desprendidos bienhechores que solo miran por el bien de España y de su humilde pueblo, es por lo que piden el adelanto de las elecciones generales. Ni un día más de paro, de reforma laboral, de recorte de derechos. Ahora España se rompe; mañana España irá bien. Son estribillos que cíclicamente se repiten.
                Suele decirse que, cuando son inevitables, entre dos males hay que elegir siempre el menor. Mucho me temo que, entre los que nos hunden y los que nos salvan, son todos mayores de edad. También va a ser mala suerte. Habrá que ir pensando en hacer esta dicotomía evitable.