La Frase: "Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres". Pedro Casaldáliga

Mostrando entradas con la etiqueta Cospedal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cospedal. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de enero de 2013

Sobre el PP

OPINIÓN

Es lo que pasa por ir de sobrados. Los adalides de la lucha contra la corrupción, los salvadores del país, los integrantes del partido de los trabajadores, en suma, andan sobreexcitados estos últimos días.

El que fuera tesorero del partido, Luis Bárcenas, conocido en la contabilidad de la trama Gürtel con el sobrenombre de Luis el cabrón, por lo visto hacía honor al mismo: le gustaba el chocolate espeso.

Especialistas destacados en el arte de recortar, parece ser que, en lo tocante a sus sueldos, exploraron el más vulgar trabajo de añadir, llegando con poco esfuerzo a los sobresueldos. De la A a lo B en un periquete, con letra clara para que Mariano la entienda.

Hace tiempo que vienen sobreactuando. Primero fue la patética intervención de Soraya Sáenz de Santamaría al borde de las lágrimas, porque, según contó, ella o cualquiera de sus compis de partido se pueden quedar cualquier día sin vivienda. Después, un indignadísimo Cristóbal Montoro, interrogado acerca de si había cobrado en B, alude a su pública declaración de renta (todo el mundo sabe que los pagos en negro se reflejan en la casilla 118).




Y ahora, en la misma línea, María Recortes de Cospedal, sobrevenidas las informaciones del revolucionario e izquierdista periódico El Mundo primero, y de sus afines correligionarios del diario El País después, promete solemnemente declaraciones juradas de renta (casilla 118, recuerden). A falta de un buen Cid, parece que un Escudero ya ha salido respondón ante tal juramento de Santa Gadea.

Con uno oposición que pinta menos que un sello (del Rey), la cosa tiene mala pinta. La situación tiende al desmoronamiento (¿de qué?), y ante la falta de un liderazgo brillante de izquierdas…, ante la falta de un liderazgo de izquierdas…, ante la falta de…; ante la falta, corremos el riesgo de que aparezca un populista pitando penalti.

En el Partido de los Patriotas parece ser que hay división interna. Esperanza Aguirre (la cólera del adiós) es partidaria de investigar a fondo y hacer limpieza en el partido, sobre quien sobre.

Como vivimos en un mundo monotemático, paraíso de la desinformación por excelencia, confiemos en que el resto de las piruetas y desmanes varios de los diversos personajes de la corte y recorte (supresión de derechos, injusticias sangrantes, indultos cachondos, etcétera) no se vean ensobrecidos por esta noticia.


jueves, 1 de septiembre de 2011

Aprende a recortar con la crisis. Hoy: el déficit, ensayo general: Cospedal y Castilla-La Mancha

        No han podido esperar a reformar la Constitución; se lo pedía el cuerpo. Para aquellos que no capten la relación entre limitar el déficit y recortar derechos sociales, que le echen un vistazo al plan de ajuste de Dolores de Cospedal, esa austera trabajadora que apenas cobra 220.000 euros anuales, y sólo tiene tres trabajos remunerados (Senadora, Presidenta de Castilla-La Mancha, Secretaria General del Partido Popular). Ha sido el primero, pero llegarán más, por ambos bandos (?).

        La relación es clara: la única forma que esta gente conoce (entiéndase por esta gente la de cualquier partido político constitucionalista) de reducir el déficit es recortar gastos. Se olvidan de que existe otra fórmula: aumentar los ingresos. Pero, ¿de verdad queremos molestar a las rentas superiores, a las grandes empresas y a la banca? ¿Es justo que esos bienhechores desinteresados paguen la cuenta de la juerga que nos hemos corrido los currantes? Si hemos llegado a esta crisis, ha sido porque usted ha querido comprarse ese piso tan molón, en lugar de seguir con su cómodo alquiler, o yo me he ido de vacaciones a Mónaco (encima, poniéndolo todo al rojo), y no porque esos señores, muy lícitamente, sin duda, hayan querido tener más beneficios que el año pasado y menos que el siguiente y, por supuesto, tributar el menor impuesto posible.

        Y conste que no digo que todos los recortes de la señora Dolores (si alguna vez hubo en el mundo un nombre apropiado fue este) sean malos. Una de sus primeras decisiones nada más asumir la Presidencia, un recorte de +4000 euros en el sueldo de seis jefes de gabinete de la Junta de Castilla-La Mancha, merece todo mi respeto.

Y luego están los recortes recortes: la supresión de puestos de trabajo. Especialmente de ciertos especímenes: chóferes (esos fitipaldis), secretari@s (al final, no guardan ni un secreto), personal eventual (menudos vividores: ahora trabajo, ahora no). Y así es, por otra parte, como el Estado puede ayudar activamente a reducir el paro: mandando a gente a la puta calle. Si usted no entiende este sencillo razonamiento, ¿cómo pretende que haya un referéndum para cambiar la Constitución y que le den voto? Admítalo y sea feliz: demasiado complicado para nosotros, que se ocupen ellos.


Pero mis favoritos son los recortes en dos campos: sanidad y educación. ¿No está cansado de pagarle el colegio a los cuatro hijos del vecino? ¿No le molesta costear con sus impuestos la operación de su peor enemigo? Pues ellos también (y al decir ellos me refiero nuevamente a los constitucionalistas o, más poéticamente, a los hijos de… los padres de la Constitución).

Hay que ser muy idiota para no darse cuenta de que un plan llamado "racionalización de las infraestructuras e instalaciones sanitarias”, y cuyo principal ingrediente (que nos cuenten) es contar con 400 millones menos de presupuesto, tiene por fuerza que mejorar los servicios sanitarios de Castilla-La Mancha.

        Y la guinda para el final: el problema de nuestra Sistema Educativo no es que en treinta años los dos principales partidos políticos hayan sido incapaces de consensuar una ley de educación (señora Merkel, bitte, eche una mano), sino que los profesores trabajan poco, tienen muchas vacaciones y pocos alumnos. Y eso hay que cambiarlo. En mis tiempos éramos 40 alumnos en clase, e hice un montón de amiguitos. Sería un orgullo que mi hijo tuviera la misma suerte, o incluso más. Un padre siempre quiere lo mejor para sus hijos y, desde luego, por los padres de la patria no va a quedar. Al tiempo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La gran comedia

Que sí, que es todo una comedia. Pero mala, con un guión plano y repetitivo, y sin apenas atrezo (¡fuera caretas!), que hay que ahorrar por si las crisis. Alto y clarito: a cara descubierta. Pero una comedia inversa, loca, en la que los comediantes no buscan la carcajada del público, sino que son ellos los que se ríen del respetable (al que cada vez respetan menos).

María Dolores de Cospedal, esa infatigable trabajadora (Secretaria General del Partido Popular, Presidenta de Castilla-La Mancha, Senadora; cada uno de los cargos, por supuesto, a dedicación plena), después de batir el récord Guiness de repetir la palabra austeridad en una semana -la subsiguiente a ganar las elecciones autonómicas-, llega al poder y sube el sueldo una media de 4.000 euros a seis Jefes de Gabinete de la Junta de Castilla-La Mancha.

José Ramón Bauzá, flamante Presidente de las Islas Baleares y, a lo que parece, fino humorista, asegura el 26 de julio, cámara en frente (cito textualmente para que tenga más gracia), que “las Comunidades Autónomas tienen que ajustarse el cinturón como las empresas y las familias, y vivir como toca y no como nuevos ricos, por encima de sus posibilidades”. Se trata de un chiste en dos tiempos (esto es comedia de altos vuelos), porque previamente, en el Boletín Oficial de las Islas Baleares del 23 de junio, se publicaba una subida del sueldo de entre 4.000 y 6.000 euros a cinco miembros del Gabinete de la Presidencia. Ya sé que soy un malpensado, y bien pudiera concedérsele que, al ser nuevo a los mandos, tarde un mes en colocarse el cinturón.

Fuente: ITE Ilustración: Blanca Helga de Miguel Rubio

Alfredo Pérez Rubalcaba, mago con chistera y templanza, y médico de laboratorio en sus ratos libres, asegura que tiene las recetas para acabar con la crisis.  También va a ser mala suerte; con lo inteligente, válido (tilde a discreción) y brillante que es este hombre, ya podía haberse dedicado a trabajar en ello un poquito antes. Eso sí, dicen que corre los cien metros que se las pela, pero después de haber corrido la maratón, no sé yo si no será mucho tute; igual llega un poco agotado a la meta, y hasta uno que solo sabe ir en marcha, o a la pata coja, ya está allí cuando llegue, mire usted.

Esperamos que esas recetas para acabar con la crisis no las tenga que recoger Alfredo en Cataluña. Allí, para paliar el descontento de las masas ante la supresión del impuesto de sucesiones (que solo pagaban las grandes fortunas), el recién elegido Govern se ha visto obligado a recortar entre el 10% y el 20% del gasto sanitario, llegando incluso a cerrarse numerosos servicios de urgencias. No será tan urgente la salud del populacho como entrar en el Parlamento, esa casa sagrada de la democracia y la decencia, para lo que no faltan helicópteros.

El presidente de EEUU, Barack Obama, supuestamente uno de los hombres más poderosos del mundo, que se cansó de prometer en su campaña que iba a cerrar la prisión de Guantánamo (esa imborrable mancha de violación de derechos e izquierdos humanos), ha sido incapaz, en dos años y medio, de lograr su original propósito. El hecho resulta aún más desalentador si recordamos que hasta José Luis Rodríguez Zapatero, claramente uno de los hombre menos poderosos del mundo y, casi me atrevería a decir, de España, fue capaz de cumplir su promesa electoral (y en un tiempo récord) de retirar las tropas españolas de Irak.

            Así podríamos seguir ad infinitum, y es claro que estos párrafos pueden perfectamente cambiarse por otros treinta o cuarenta de semejante corte (cada semana), pero ya basta de risas por hoy, no vaya a ser que se nos mueran en plena representación.

            Una comedia, sí, pero como la mayoría de las de hoy en día en el cine, sin pizca de gracia. (Al menos, claro está, para el público).