La Frase: "Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres". Pedro Casaldáliga

viernes, 20 de julio de 2012

Tomar la calle: no hay alternativa

CABREO
    
     A los salvadores de la patria, tan demócratas cada cuatro años, les molesta que los ciudadanos de a pie tomemos las calles en manifestaciones de protesta contra la liquidación del estado del estar (atrás quedó lo de bien; tampoco quieren dejarnos ser).

     Los que se creen dueños del cortijo, acérrimos defensores del pueblo llano cada vez que están en la oposición, no comprenden que no tenemos alternativa, que nos disgusta profundamente tomar esta medida (pero nuestra responsabilidad y nuestro amor por España nos obliga a ello), que no queda una gota de paciencia en el arca de nuestras almas para aguantar más reformas estructurales, más variaciones del tipo general impositivo, más detraimientos de pagas extra, más equitativos ajustes del IRPF, más mejoras de la sanidad y la educación reduciendo fondos, empleados y medios.

     Para explicárselo en su mismo lenguaje, los señoritos del rodillo y cierra España (pero abre la puerta a Alemania, Pepe, y, cómo no, a la Banquia), no han entendido nada si no se han dado cuenta, ofuscados como están con la tijera, que las manifestaciones ciudadanas contra los recortes no persiguen otra cosa que aplaudir, apoyar y exigir el aumento de estos, no vaya a ser que nos quedemos cortos.

     En fin, los del atado y bien atado, tan sinceros en sus mentiras, tan constantes en el despropósito, ¿no comprenden que entre dos males (o, para que lo entiendan sus señorías, entre un mal y un mal peor), hay que elegir el menor de ellos? Tengan por seguro que las manifestaciones lo son, pero si siguen jugando con nosotros quizás nos obliguen al mal mayor -y a aumentar sus males-. Harían bien en evitarlo: somos muchos más, estamos cabreados y, además, tenemos razón.

     Luego vendrán las lamentaciones, la herencia, y lo que más les gusta: el día de la victoria.

martes, 3 de julio de 2012

Nocturno Lúcido

In memoriam Juan Luis Galiardo

       
           De noche, cuando los demonios atacan, en esa hora calma de la madrugada en que nos visitan nuestros muertos, pensamos en nuestra propia muerte y –lo que resulta mucho más temible- en lo que va de nuestra vida, en ocasiones, de puro incógnito, el astuto demonio de la lucidez se cuela entre el ejército de nuestros terrores. Sabio, nos deja ver las cosas bajo un prisma que desaparece no bien asoma el primer rayo de sol, pero por un instante –breve y magnífico y, en cierto modo, eterno en su minuto- no sentimos tan lejos a los que faltan, aceptamos con entereza nuestra partida, y por cierto que percibimos con claridad las bazas que llevamos y, con cierta esperanza, las cartas que nos quedan por jugar.

          Luego, lo más probable, apagamos la luz y nos entregamos al sueño o al olvido.

Por la mañana apenas recordamos, y nos aferramos de nuevo, desorientados, a una vida de horarios y llaves y teléfonos y mensajes confusos, incompletos.

Hasta que una noche, de puro incógnito, el astuto demonio de la lucidez se cuela en el ejército de nuestros terrores y entonces, por un breve y magnífico y, en cierto modo, eterno minuto, nos deja mirar otra vez y, claro, nos rescata.




domingo, 27 de mayo de 2012

Ya están aquí (otra vez)

POESÍA

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
            Mario Benedetti

Vienen / pero no lentos
llegan a toda prisa
quieren recuperar años perdidos
descuidos tales como democracia
y libertad / y sueños / y futuro.

Vienen / están lanzados
no hay quien los frene
somos demasiados
y demasiado tontos y apacibles.
Somos pequeños
¿para qué negarlo?
nos conformamos
con una caña / el Barça / una mirada
furtivamente y muy de vez en cuando
de esa mujer que encima no nos ama.

Vienen y están crecidos
fieles a su doctrina
llegan con la lección bien aprendida
van sin careta ya / con estandartes
si los vieran sus padres
qué orgullosos
–piensan-
Fuente: http://www.freepik.es/
se sentirían.

Vienen y no son pocos
están por todas partes
en los semáforos
los ascensores
en cada habitación
                       con más de cuatro.

Vienen con diccionario
y con palabras huecas y solemnes:
déficit / confianza / democracia
competitividad / deuda / mercados.

Vienen con las tijeras
y con cristales rotos / con punzones
con jirones del alma
con codicia
en suma con cualquier
                            clase de objeto
que corte y que repita
la acción múltiples veces
(para salvaguardar lo ya existente
nos aseguran siempre con sonrisa).

Vienen con alarmismo
y con apocalipsis sin concilio
con temores y deudas compartidas
con mucho miedo
y muchos salvavidas.

Vienen
pero en el fondo
(todos lo saben)
nunca
se han marchado.



lunes, 7 de mayo de 2012

Mientras haya un día

Mientras haya un día, mientras amanezca porque salga el sol o una mirada ilumine otros ojos, y sea posible, tras cada despertar, que algo nuevo comience o permanezca un recuerdo que valga la pena que conlleva; entonces, habrá esperanza, y principios y herramientas y sueños, y límites rompibles y barreras franqueables y destinos ignotos que nos llevarán a otros puentes (tantos encuentros, tantas despedidas), y allí, mientras haya un día y amanezca, seguiremos viviendo / seguiremos amando.


                                                           Serrat: Hoy puede ser un gran día.

domingo, 15 de abril de 2012

Crédito vitalicio

RELATO

Mi situación era desesperada. El director del banco, sin duda conocedor de mis penurias, me citó a las nueve y media en su despacho. Presumo de ser hombre metódico, pero ante el crédito astronómico que se me ofrecía, admito que el deseo y la fantasía se antepusieron a la razón. La hipnótica mirada del director me hechizó hasta el punto de considerar como lo más normal del mundo el socio que lo respaldaba y el único aval que se me exigía. Firmé sin oponer resistencia.

Salí del banco pletórico, seguro de haber metido un gol por la escuadra a un gran cancerbero, pero toda victoria es efímera. Mientras reflexionaba sobre la frase sabe más el diablo por viejo que por diablo, me dije que si desconocía mi secreto, sin duda el banco tendría asesores capaces de hacérselo ver, y tal unión de fuerzas me pareció auténticamente demoniaca.

         Sí, ciertamente han de saber lo que yo consideraba mi gran triunfo: que no tengo alma. No quiero ni pensar la de recortes que harán por mi culpa cuando finjan que lo descubren.

lunes, 12 de marzo de 2012

Coplas a la llegada de Mariano (Homenaje a Jorge Manrique)

Para celebrar su post número 50, El Ojo del Cocodrilo, a través de un médium y un cuartum, ha tratado de ponerse en contacto con el espíritu de Jorge Manrique para entrevistarlo. Sin embargo, debido sin duda al poco alcance del médium, sólo hemos dado con un vulgar imitador, probablemente muerto hace no más de una semana. No obstante, y dado que no tenemos otra cosa, publicamos lo que nos ha transmitido.

POESÍA
COPLAS A LA LLEGADA DE MARIANO

Sepa la izquierda dormida
recapacite y despierte
sopesando
cómo se gana y se olvida
cómo se pierde tan fuerte
derechando.
Cuán funesto ZP
cómo después de tomado
deja ardor.
Cómo aprovecha el PP
y se presenta de alado
y salvador.

Nuestros votos son vacíos
y nada pueden llenar
manda el mercado
y para evitarnos líos
casi mejor que votar
es ser botado.
Aquí aquestos Santanderes
estos Botines y Ratos
triunfadores
seguirán con sus placeres
sus sueldos y sus Zapatos
pateadores.

Si este mundo es el camino
para el otro / ya es putada
ya es andar.
Y hay que ser bastante fino
para no faciendo nada
gobernar.
Pagamos cuando nacemos
curramos mientras vivimos
y cobramos
si hay suerte / por lo que hacemos
pero nunca conseguimos
jubilanos.

Este país de pandereta
de forofos y opereta
tan cambiante
se volcó hacia la derecha
y una vez que abrió la brecha
dióse al plante.
Pues bien estamos jodidos
dijímosllos los de abajo
Ilustradora: Mar Sáez.
¡vaya horma!
Contestáronnos crecidos:
amén de que no hay trabajo
hay Reforma.

Estos patrios salvadores
que anunciaban ser tan serios
en ministros
te meten a un Lehman Brothers
en Economía y Misterios
¡son muy listos!
Y en educación que es cosa
que se trastoca alevosa
hay que ver:
nos ponen a un tertuliano
que ya nos tiene hasta el ano
un tal Wert.

¿Qué fue de la confianza
que inspiraba el gran Mariano
hasta al diablo?
De su letra hacemos chanza
pero ganan a su mano
sus vocablos.
De los Pons y sus pispases
¿Cuántos empleos nacieron?
¿Dónde andan?
Nos dixeron tantas frases
tantas cosas prometieron…
Se demandan.

¿Dónde están los tan sinceros
que arreglaban con solvencia
esta crisis?
Sólo saben poner peros
y quejarse de la herencia
como tisis.
Aseguran que no mienten
son solidarios, atentos
competentes:
si te descuidas te meten
en la máquina del tiempo
al diecinueve.

Estos políticos tristes
a derecha y a derecha
que tenemos
no saben ni que no existen
y que el mercado abre brecha
¡vamos buenos!
De los de arriba y de abajo
trata el partido me temo
que perdemos:
los de arriba dan trabajo
y como esclavitos memos
lo facemos.

viernes, 10 de febrero de 2012

¡Vivan las cadenas!: los guiñoles franceses y los españoles

OPINIÓN

Andan muchos españoles de pura sangre (no va con segundas) encendidos porque los guiñoles de la televisión francesa, amén de poca gracia, hacen escarnio de nuestros deportistas patrios. Más preocupante parece, sin embargo, que nuestro patrio sistema judicial, que acaba de inhabilitar a Baltasar Garzón por prevaricación, parezca cosa de guiñoles.

Mientras nos cuelan una reforma laboral que hará retroceder décadas nuestros derechos y cuyos propios autores (inaudito) aseguran que no va a generar empleo, y mientras queda definitivamente claro que en este país la justicia es para quien se la pague y para quien no intente desatar lo atado y bien atado, nosotros, bien enseñados, como los toritos, embestimos al trapo tricolor de toda La France, que viviremos en un país de pandereta, oiga, pero es nuestra pandereta y a deportes no nos gana ni Dios.

Entiéndaseme bien: los videos de los guiñoles franceses acusando a los deportistas españoles de dopaje me parecen patéticos, lamentables, carentes de gracia y altamente burdos (es decir, como gran parte del humor que se hace en España). Casi tan lamentables y patéticos como los denodados esfuerzos de los salvadores de la patria por asimilar a los guionistas de los guiñoles con “todos los franceses”. El ardor en la respuesta del pueblo contra el fiero invasor me hace pensar que, casi doscientos años después de aquel ¡Vivan las cadenas! para recibir a Fernando VII, los españoles no hemos cambiado tanto (nuestros gobernantes, por desgracia, tampoco).

Fuente: http://www.elpais.com/
Culpar a todos los franceses de lo que digan los guiñoles es como culpar a todos los españoles por lo que se diga en Sálvame. No me imagino justificándome ante holandeses, suecos y húngaros por las barbaridades dichas en La Noria o en Intereconomía. O, sin ir tan lejos, por la alta calidad de nuestro pseudoperiodismo deportivo; recordemos la muy respetuosa portada del Marca antes del enfrentamiento España-Francia del Mundial 2006: “Vamos a jubilar a Zidane”; o la no menos elegante –y muy argumentada- del diario AS refiriéndose al entrenador italiano: “Hay que poner a Capello en la frontera”. Claros ejemplos del profesional actuar del periodismo deportivo español y supongo, por ende, de todos los españoles. Por no hablar de La Gaceta.

Hay en el fondo de toda esta creada polémica un toque de nuevo rico, de recién llegado. Tras largos años sin éxitos deportivos, España se ha visto en la cúspide y se ha sentido desubicada. Y desconfía de todo. No hay más que ver el giro que han pegado las narraciones deportivas –en tele y en radio- allá donde compite un español. Hace no tantos años, aún era posible escuchar el reconocimiento de la superioridad de un rival sobre un deportista español o un equipo; hoy resulta imposible (casi bajo amenaza de despido): los narradores se han convertido en forofos y se ven obligados a aludir a la mala suerte, los árbitros, el ciclo astral, etcétera. Los que aprecien el espectáculo del deporte por encima de dudosas razones patrias (cómo olvidar el misterioso caso de Johann-Juanito-Johann Mühlegg) mejor harán en quitar el sonido. El ejemplo paradigmático quizá sea el de la Fórmula-1: en España no emiten la carrera, emiten la carrera de Fernando Alonso, lo cual es bastante curioso, sobre todo no tratándose del ganador y no siendo el único español.

Y dentro de ese desconfiar hacia todo entran… ¡los guiñoles! Los guiñoles no tendrán gracia, pero que hasta el Gobierno español se haya pronunciado por unos chistes malos de unos muñecajos no tiene precio. Y no quiero ni pensar lo que hubiese sido esto con Zapatero. Ya me imagino los titulares: “ZP incapaz de defender al deporte Español ante los guiñoles franceses”; “Los guiñoles franceses le dicen a ZP: por qué no te callas”. Por otro lado, toda persona de bien sabe que no hay mejor representante de los ciudadanos de un país y de sus opiniones que sus guiñoles. De toda la vida.  

A los ciudadanos de un país que hizo con los Borbones y con la Iglesia lo que nosotros ni nos atrevemos a soñar (ponerlos en su sitio, es decir, fuera del Estado), por principio, yo los respeto. Aunque sus guionistas de los guiñoles no tengan ni la quinta parte de gracia que los nuestros, cierto es: cómo olvidar a ese Paco Cascos caracterizado como el psicópata Hannibal Lecter. Sorprende que ni Cascos ni Thomas Harris –autor de El silencio de los corderos­- denunciaran a los guiñoles; será porque no son españoles…