La Frase: "Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres". Pedro Casaldáliga

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lunes, 6 de junio de 2011

El día que vencí al Hipercor

      O a El corte inglés, o a ambos, (que deben ser lo mismo, pero en fin). Porque cuando tras hacer una compra de sesenta y un euros con sesenta y dos céntimos -conservo el ticket de este hecho glorioso, de similar valor para mí a una constitución o unos derechos del hombre- en la sección de cine de El corte Inglés (Colombo y William Holden formaron parte del trato), me entregaron un vale descuento de cinco euros para el Hipercor, con la condición de que mi gasto fuera superior a treinta euros, lo vi claro.
     Si no dudé, si tuve la determinación de actuar casi instantáneamente como lo hice, fue -he de confesarlo-  porque la idea la concebí en una ocasión anterior (eterna vergüenza), de similares circunstancias, pero en la que no me atreví a llevar a cabo mi plan.
     No fue así esta vez. Con qué decisión recibí el papel con una sonrisa en las labios y comencé a caminar en dirección a la entrada del Hipercor. Con cuánta agudeza oteé el horizonte de cajas registradoras que marcan la línea de separación de la propiedad del dinero a la propiedad de productos. Y con qué atrevimiento (pero con respeto y dulzura, con sonrisa y saludo) me acerqué a una pareja de perfectos desconocidos cuyo abultado carro me hizo deducir -he leído al doctor Watson- que su compra superaría la condición necesaria para la validez de mi descuento.
Así, se lo entregué sin grandes preámbulos, explicando sucintamente que yo no lo iba a utilizar y que sólo servía para ese día. Sorpresa, sonrisa y agradecimiento se sucedieron en los rostros y en las palabras del que sería mi ejército en esta batalla. Me despedí elegantemente y me fui, con la satisfacción del deber cumplido.
      Tras largos años de dura lucha el sueño se hizo realidad por fin. Había vencido al Hipercor, y salí de allí un poco más feliz. Soy hombre precavido y nada estúpido: he alertado a mis amigos y familiares: me parece que trama vengarse.