Homenaje a Campoamor.
Un ferroviario currante
además de maquinista
resultó ser un tunante
que al primer golpe de vista
daba carnés al instante
de currante o de juerguista.
| Ilustración: Margarita Irene Marín (Fuente: ITE) |
Como un Solón de barra con descaro
decreta por doquier trabajo y paro
sin elemento alguno para el juicio
y a todos etiqueta
ya sea por deporte / cual atleta o simplemente por calmar el vicio
de satisfacer traumas y prejuicios.
“Usted trabajo mucho
usted es un vago”
dice sin importar a quién da caña
y luego deja claro que en España trabajan él / dos más / y que así vamos.
Un buen día sin embargo
acercósele un viajero
en un viaje un poco largo
y díjole muy artero:
“Me parece maquinista
que usted trabaja bien poco
pues me es bien claro a la vista
que el tren va por los raíles y o me estoy volviendo loco
o usted es un gran artista
que se levanta unos miles
siguiendo unas lucecitas”.
Así suele suceder
que quien juzga otros trabajos
mira del hombro hacia abajo.
Y esto suele impedir ver
la verdad al demagogo
que por saber nadar él
cree que yo siempre me ahogo.